Más allá de los análisis de impacto que acompañan hoy a cualquier iniciativa política, los intensos cambios que los avances tecnológicos están produciendo en nuestra sociedad merecen un análisis real y riguroso. La renuncia a derechos individuales fundamentales, como en el notorio caso de la privacidad, en aras de una promesa de bienestar social y de una seguridad que en muchos casos puede parecer ilusoria, debe ser motivo de reflexión y análisis. Desde el convencimiento de que la tecnología no es neutral, Eticas apuesta por un desarrollo responsable en el que las consecuencias de las inversiones en tecnología, sobre todo de aquellas financiadas con fondos públicos, sean evaluadas seriamente antes, durante y tras su ejecución, desde el punto de vista económico, legal, ético y social, desarrollando indicadores medibles y teniendo en cuenta de forma exhaustiva todos los posibles usos por parte de actores no previstos inicialmente, como en el caso de la exportación a terceros países o el doble uso civil/militar.